La protección de datos genéticos y su impacto en los derecho humanos

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Por María Paulina Casares Subia

INTRODUCCIÓN

Hablar de genética es muy complejo, sin embargo para comprender el impacto de esta en los derechos humanos, se tomará como punto de partida a la eugenesia, que si bien está considerada como una pseudociencia, sienta parámetros muy importantes respecto del tema en cuestión, y es que la eugenesia, tiene como principal objetivo el de mejorar la raza humana  a través de la eliminación de los individuos cuyos genes son defectuosos o no cumplen con los estándares previamente establecidos y sienta sus bases en 3 principios:

  • La teoría de Darwin sobre la evolución de las especies y la teoría de selección.
  • Las ideas de Malthus respecto de que los recursos mundiales tenían una capacidad limitada inversamente proporcional al crecimiento de la población.
  • La degeneración de la raza por el hacinamiento en las ciudades, el surgimiento de enfermedades que se creían eran hereditarias, como la tuberculosis, la sífilis o el alcoholismo.

Es por esto que Sir Francis Galton, considerado como el padre de la eugenesia decía que así como es fácil a pesar de ciertas limitaciones obtener por selección cuidadosa razas estables de perros o caballos dotados con facultades especiales para la carrera o para hacer cualquier otra cosa, así de factible debería ser producir una raza de hombres altamente dotada por medio de bodas sensatas a lo largo de varias generaciones consecutivas.

Temas como la higiene racial y los programas de eutanasia, no son nuevos, tienen sentados sus inicios en organizaciones internacionales y en el movimiento médico internacional que se encuentra a favor de la eugenesia y la eutanasia; la esterilización masiva de gente señalada como enfermos hereditarios en países como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Noruega, Francia, Finlandia, Dinamarca, Estonia, Islandia y Suiza, durante la primera mitad del siglo XX,  han marcado un fuerte precedente respecto del impacto que tiene la genética en los derechos humanos.

Las primeras legislaciones eugenésicas de esterilización forzada y masiva así como las restricciones legales a la inmigración según criterios médicos racistas se implementaron en los Estados Unidos a principios del siglo XX, mucho antes del régimen nazi, sin embargo, la denominada “higiene de la raza” es una terminología que fue utilizada por la Alemania nazi que durante la segunda guerra mundial la llevó a cabo.

Se restringió los matrimonios con personas de razas por ellos consideradas como inferiores, crearon programas que promovían el nacimiento de personas de raza aria, se llevaron a cabo esterilizaciones masivas de personas en contra de su voluntad, y a otras se les practicó eutanasia por considerarlas lastres para la sociedad (enfermos incurables, ancianos, niños con deformaciones, etc.)

Esta política trajo consecuencias como el exterminio sistemático de judíos, gitanos, homosexuales, que tuvieron lugar en los campos de concentración y exterminio,  algunos de los métodos que fueron utilizados fueron el gaseamiento, desarrollado e implementado por médicos y que fue utilizado en programas de eutanasia, quienes seleccionaban y establecían los parámetros de exterminio y de la gente que debía ser eliminada era el mismo personal médico del programa de eutanasia que estuvieron basados en las conocidas como Leyes de Nüremberg.

Con esos antecedentes por primera vez en la historia, durante el juicio de Nüremberg que fueron procesos jurisdiccionales emprendidos por las denominadas naciones aliadas vencedoras de la Segunda Guerra Mundial se logró sancionar los denominados crímenes de lesa humanidad que tuvieron lugar desde 1939 hasta 1945 y fueron cometidos por el III Reich Alemán.

Es a partir de las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial que nace la necesidad de establecer normas y leyes que regulen tanto los procesos de investigación científica basada en genética humana como velar por el respeto de la dignidad y protección de los derechos humanos así como de las libertades fundamentes, en cuanto a la recolección, tratamiento, utilización y conservación de los datos genéticos humanos, teniendo como bases firmes la igualdad, la justicia y la solidaridad. Sin embargo reconoce, también, la libertad de pensamiento y de expresión a partir de la libertad de investigación.

GENETICA  Y PRIVACIDAD

Los grandes avances generados en materia de genética humana a partir de la década de los cincuenta, abrió la puerta para el desarrollo de la bioética y el derecho. Sin embargo muchos de estos avances pueden afectar la dignidad del hombre al mismo tiempo que impulsan la generación de posibles nuevos derechos humanos.

Quizás no vemos muy claro cuál puede ser el impacto de la genética en los derechos del hombre dado que estos son ya ineficaces, en gran medida, debido a que su formulación supone una idea del hombre y de la naturaleza ajena a la idea de ellos que surge de la ciencia actual, es por eso que debemos analizar los impactos que  la nueva genética tiene sobre la sociedad; impactos que quizás no los hemos considerado como una realidad latente como es la nueva eugenesia, la discriminación por razones genéticas el manejo de la información genética, los problemas derivados de la investigación sobre el genoma, la apropiación del material genético humano, la criogenesis, entre otros.

En los últimos años, hablar de intimidad y privacidad se ha convertido en un tema de alto revuelo, cada vez escuchamos más sobre la protección de esta pero no estamos seguros de hasta dónde o qué abarca esa cobertura.

Hablar de derecho a la intimidad en algunas ocasiones puede llevarnos a creer que se nos ha generado un derecho a tener intimidad, y debemos tener claro que ese es un derecho natural,  no necesitamos de ninguna norma que nos faculte tenerlo, sin embargo, si es necesario que ese derecho sea protegido, es decir, a que se cuide todo aquello que no queremos que sea conocido por los demás.

Si bien es cierto, la privacidad e intimidad no han sido conceptos que se han mantenido de modo estático con el pasar del tiempo, si habláramos de lo que se consideraba intimidad en el siglo XIX, tendría una connotación distinta a la que tenemos ahora, esto en atención a que con el avance, la globalización y los entornos de conocimiento, ahora incluso hablamos de una intimidad genética que intentar comprender las repercusiones que podría tener sobre un individuo la revelación de sus contenidos genéticos a personas equivocadas ahora nos lleva a pensar de distinta manera.

Estos datos se pueden obtener a través de muestras biológicas como sangre, esperma, saliva y otros fluidos o tejidos  y es a través de estas muestras y con pruebas de histocompatibilidad que se puede llegar  a determinar paternidades, así como también se puede la identificación de delincuentes o de cadáveres, esta información también ha sido de gran utilidad en temas de personas desaparecidas.

Los datos genéticos también nos permiten conocer respecto de predisposiciones a desarrollar enfermedades hereditarias (cáncer, diabetes, hipertensión), permitiendo incluso generar una clasificación de los individuos sometidos a las pruebas y sus familiares y ubicarlos en las categorías de riesgo de la población.

Además del aspecto posiblemente negativo que puede ser el conocer la predisposición a desarrollar  una enfermedad, esta información puede proporcionar información relevante y útil para el desarrollo de investigaciones científicas encaminadas a la detección y cura de enfermedades.

Es por esto que los datos genéticos  tienen consideraciones especiales, estos no solo tienen repercusión en el titular sino también en la de sus allegados y en especial de su descendencia e incluso pueden llegar a tener un gran impacto cultural, principalmente si la recolección de muestras se realiza en poblaciones de aislamiento, cuyos datos pueden llegar a revelar elementos importantes que sean persistentes a lo largo de sus generaciones, mismas que quizás a la fecha no puedan ser de gran importancia pero que a futuro podrían ser significativas.

La genética es un tipo muy especial de intimidad cuya concepción no pudo visualizarse antes del descubrimiento del mapa genético, a partir de lo cual se ha alcanzado un conocimiento tan preciso de nuestra identidad biológica que ahora es mucho más fácil preguntar: ¿qué somos y qué podemos ser? desde una perspectiva biológica, es por esto, que la normativa existente busca velar por el respeto de la dignidad y la protección de los derechos humanos y  las libertades fundamentales en la recolección, tratamiento, utilización y conservación de los datos genéticos humanos, atendiendo a  principios de igualdad, justicia y solidaridad, pero reconoce también la libertad de pensamiento y de expresión comprendida la libertad de investigación.

Otras de las características de los datos genéticos en especial humanos es que solo pueden ser utilizados para finalidades médicas; diagnóstico, prevención y predicción de enfermedades y de investigaciones científicas o médicas, médico legales, epidemiológicas, antropológicas, arqueológicas y de poblaciones aborígenes. En atención a esto, es que debemos distinguir los entornos donde se desarrolla, es así que decimos que su desarrollo  nace en la persona en sí misma, pues se refiere netamente a los aspectos personales,  a esa parte de la intimidad que no afecta ni genera impacto en derechos de terceros, por lo que una injerencia externa no tiene cabida.

Es de suma importancia tener presente que la intimidad no es un valor aislado, sino que éste se halla ligado directamente con otros valores como la libertad, igualdad, seguridad, dignidad y autodeterminación.

La vida íntima, o si se utiliza el término privada, está reconocida en diversos instrumentos internacionales de derechos humanos como la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de 1996, mismos que en forma expresa señalan: “nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada“.

En relación a la protección de datos, la Constitución de la República del Ecuador en su artículo 66,  dice: “Se reconoce y garantizará a las personas”: numeral 19:

El derecho a la protección de datos de carácter personal, que incluye el acceso y la decisión sobre información y datos de este carácter, así como su correspondiente protección.  La recolección, archivo, procesamiento, distribución o difusión de estos datos o información requerirán la autorización del titular o el mandato de la ley.”

Por su parte el literal 20 establece: “El derecho a la intimidad personal y familiar”.

La Constitución de la República del Ecuador en su artículo 66,  dice: “Se reconoce y garantizará a las personas: numeral 3: El derecho a la integridad personal, que incluye: literal d) La prohibición del uso de material genético y la experimentación científica que atenten contra los derechos humanos”

Y la Ley Orgánica de Registro de Datos Públicos en su artículo 6, expresa:

“Accesibilidad y confidencialidad.- Son confidenciales los datos de carácter personal, tales como: ideología, afiliación política o sindical, etnia, estado de salud, orientación sexual, religión, condición migratoria y los demás atinentes a la intimidad personal y en especial aquella información cuyo uso público atente contra los derechos humanos consagrados en la Constitución e instrumentos internacionales.

El acceso a estos datos sólo será posible con autorización expresa del titular de la información, por mandato de la ley o por orden judicial.

También son confidenciales los datos cuya reserva haya sido declarada por la autoridad competente, los que estén amparados bajo sigilo bancario o bursátil, y los que pudieren afectar la seguridad interna o externa del Estado.

La autoridad o funcionario que por la naturaleza de sus funciones custodie datos de carácter personal, deberá adoptar las medidas de seguridad necesarias para proteger y garantizar la reserva de la información que reposa en sus archivos.

Para acceder a la información sobre el patrimonio de las personas el solicitante deberá justificar y motivar su requerimiento, declarar el uso que hará de la misma y consignar sus datos básicos de identidad, tales como: nombres y apellidos completos, número del documento de identidad o ciudadanía, dirección domiciliaria y los demás datos que mediante el respectivo reglamento se determinen. Un uso distinto al declarado dará lugar a la determinación de responsabilidades, sin perjuicio de las acciones legales que el/la titular de la información pueda ejercer.

La Directora o Director Nacional de Registro de Datos Públicos, definirá los demás datos que integrarán el sistema nacional y el tipo de reserva y accesibilidad.”

Ahora bien, es importante aclarar que cuando nos referimos a datos genéticos tomamos como antecedente lo establecido en el Congreso de Estocolmo de 1967,  que manifiesta que el patrimonio genético de los seres humanos forma parte de la intimidad personal y va de la mano por lo manifestado por el Consejo de Europa, que ha manifestado específicamente que el trato de los datos genéticos se debe dar en el marco de la salud y la asistencia sanitaria, reforzando de esta manera la asimilación de los datos genéticos a los datos de salud, es por este motivo que al revisar la legislación que antecede hemos tomado como base legal a los datos sensibles.

Toda esta nueva información no está exenta de riesgos, el desarrollo de nuevas tecnologías permite que terceros puedan infringir en la vida privada e íntima de las personas a través del acceso a una gran cantidad de datos que son considerados como personales, debemos tomar conciencia que este descubrimiento (mapa genético) puede tener graves afectaciones no solo directas sobre el individuo titular de los datos, sino también de su descendientes e incluso de otros miembros de familia o comunidad, con quienes sin duda se comparten ciertos rasgos genéticos.

Es así que aparece la preocupación respecto de las afectaciones que se pueden generar a la intimidad de la persona en relación a su genética, y es cuando nos preguntamos cómo podemos generar protección y la respuesta sólo mediante el establecimiento claro de derechos como los siguientes:

  1. Derecho a saber y a no saber.- Este derecho hace relación a la potestad que tiene cada individuo para decidir si quiere ser informado o no quiere ser informado de los resultados de una investigación que aporte datos sobre su genoma; pues al escoger ser informado podría estar al tanto respecto de su predisposición a desarrollar una enfermedad, misma que con un cambio en su estilo de vida o tratamiento preventivo podría controlarse.
  2. Derecho a proteger su privacidad genética.- Cuando hablamos del derecho de proteger nuestra privacidad genética, pensamos a través de qué mecanismos y procedimientos se garantiza nuestra privacidad y confidencialidad, ante esto la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los Derechos Humanos, la Convención de Oviedo y la Declaración Universal de Bioética y Derechos Humanos  donde se hace las debidas recomendaciones respecto de la protección de la intimidad de personas identificables, y aseguran también que la información no sea utilizada o revelada para fines distintos para los que se recolectaron o para los que se obtuvo el consentimiento.
  3. Autodeterminación informática.- Por otro lado es importante también entender que la autodeterminación informática reconoce a la persona el derecho de poder decidir cuándo, a quién y en qué medida autoriza el acceso a su información genética; de la misma manera, se le debe facultar para expresar su voluntad por aceptar las condiciones, límites y formas de recolección, tratamiento, utilización y conservación de la información que se obtenga de su genoma.

Con estos antecedentes en el año 2003, la Conferencia General de la UNESCO proclamó la Declaración Internacional sobre Datos Genéticos Humanos y Derechos Humanos.

En el Preámbulo de este documento se declara como su objetivo:

“Velar por el respeto de la dignidad y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la recolección, el tratamiento, la utilización y conservación de los datos genéticos humanos, atendiendo a los imperativos de igualdad, justicia y solidaridad, pero reconoce al mismo tiempo que se debe considerar la libertad de pensamiento y de expresión, comprendida la libertad de investigación”.

Esta declaración recomienda a los Estados esforzarse por proteger la privacidad de las personas y la confidencialidad de los datos genéticos humanos asociados con una persona, una familia o, en su caso, un grupo identificables. Sin embargo estos fines no pueden alcanzarse si no se establecen procedimientos para su recolección y tratamiento, uso y almacenamiento.   Solamente una regulación específica en las legislaciones nacionales permitiría que éstos sean transparentes y éticamente aceptables.

Es importante aclarar que no todos los datos genéticos obtenidos deben ser tratados de igual manera, pues el grado de su protección depende de la conexión que se pueda establecer entre la persona y los datos obtenidos. La asociación o disociación es la que resulta de suma importancia para determinar el trato que se debe dar a la información con el fin de garantizar su confidencialidad.

Debemos entender también que los datos genéticos o proteómicos (obtenidos de las proteínas) pueden seguir asociados al individuo, es decir, que el vínculo entre el dato y el individuo que lo proporcionó continúa establecido, esto permite fácilmente la identificación del sujeto. Pero por otro lado puede ocurrir que el vínculo se haya interrumpido, en ese caso, podríamos decir que los datos han sido disociados.

Aclaremos que la disociación consiste en un procedimiento a través del cual los datos personales no pueden asociarse al individuo, ni permiten tampoco por su estructura, contenido o grado de disgregación la identificación individual del mismo.  En algunos casos los datos podrán volver a asociar al sujeto, pero en otros la disociación es irreversible.

Por eso la Declaración Internacional recomienda algunas reglas respecto de la manera que deben ser tratados los datos en base a su asociación o disociación con la persona:

  • Cuando se trate de fines de investigación médica y científica, los datos genéticos humanos no deberían estar asociados con una persona identificable, esto es, deberían estar disociados irreversiblemente.
  • Los datos y muestras biológicas que no estén irreversiblemente disociados deberían tratarse conforme a los deseos del interesado.
  • Cuando no sea posible determinar los deseos de la persona, o cuando estos no resulten factibles o seguros, los datos y las muestras biológicas deberían estar irreversiblemente disociados o bien destruidos.
  • En todo caso, los datos genéticos humanos de una persona identificable no deben ser revelados o ser accesibles a terceras partes, ya sean familiares, empleadores o compañías de seguros, excepto con el consentimiento de la persona en cuestión, y aun cuando estén disociados de la identidad de una persona, deberían adoptarse las precauciones necesarias para garantizar la seguridad de esos datos o esas muestras biológicas.
  • Los datos sólo podrán seguir estando asociados con una persona identificable cuando esto sea necesario para llevar a cabo la investigación, y a condición de que la privacidad de la persona y la confidencialidad de los datos o las muestras biológicas en cuestión queden protegidas con arreglo al derecho interno.
  • Los datos no deberían conservarse de manera tal que sea posible identificar a la persona a quien corresponda por más tiempo del necesario para cumplir los fines con los que fueron recolectados o ulteriormente tratados”.

La misma Declaración recomienda reglas simples al respecto:

  • “Que nadie se vea privado de acceso a sus propios datos a menos que estén irreversiblemente disociados de la persona.
  • Los datos genéticos recogidos con determinados objetivos no pueden utilizarse con otra finalidad u objetivo distinto de investigación, a menos que se tenga el consentimiento de la persona interesada. Sin embargo, una legislación nacional puede disponer de su utilización por interés público, siempre y cuando sea compatible con el derecho internacional relativo a los derechos humanos.
  • Las personas o entidades encargadas del tratamiento de datos deben adoptar las medidas necesarias para garantizar la exactitud, fiabilidad, calidad y seguridad de los datos y del tratamiento de las muestras biológicas”.

En principio, debería  prohibirse la conformación de bancos de información genómica carentes de un objetivo justificable.

El Comité de Derechos Humanos de la ONU, en interpretación al Artículo 17, del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de 1966, ha dictado como observación general que los Estados adopten medidas para evitar que la información relativa a la vida privada de una persona caiga en manos de personas no autorizadas.

Es por esto y como lo dijimos en líneas anteriores que si quisiéramos establecer en donde cabrían estos datos dentro de la clasificación, sin duda es con los datos de salud, es decir, como un derecho reservado, en virtud de que su vulneración atenta directamente sobre garantías constitucionales, y su afectación generaría serios problemas en el titular de esos datos, pudiendo quedar este expuesto a situaciones de discriminación, vejación y otras que incluso derivarían en daños irreparables y por tanto su tratamiento debería estar en la misma línea de los datos médicos.

A modo de ir concluyendo podemos decir que como todos los derechos, los derechos a la privacidad y a la confidencialidad de los datos genéticos tienen sus limitaciones, estos derechos pueden restringirse en atención a otros derechos y bienes jurídicos dignos de protección, en el caso civil (paternidad) prevalecerán los derechos en favor del menor, por tanto se podría presentar una afectación a la privacidad del presunto progenitor; en los casos  penales, la información genética puede ayudar a encontrar a los culpables de delitos cuando se hayan dejado vestigios biológicos como en los casos de homicidios, violaciones u otros delitos.

Es así que la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y Derechos Humanos y la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos añaden que la limitación a los principios de confidencialidad y privacidad debe ser a reserva del estricto respeto del derecho internacional público y del derecho internacional de los derechos humanos.

Como regla general se justifica el acceso la información sobre los datos genéticos en casos graves evidenciados por el impacto social, sólo cuando se utilicen estrictos controles, de preferencia judiciales, y vedándose de manera absoluta su inclusión en bancos de datos de uso público, y siempre que la intrusión no signifique la destrucción total de la intimidad sino sólo la vulneración que resulte imprescindible.

De igual manera aportamos algunas consideraciones que se deben tener en cuenta cuando hablamos de privacidad y confidencialidad de los datos genéticos son:

  • Todo individuo donante tiene derecho a exigir la destrucción de sus datos con el fin de precautelar y salvaguardar su identidad.
  • Se deben tomar todas las medidas necesarias con el fin de garantizar la integridad, confiabilidad, confidencialidad y disponibilidad de los datos mediante acciones que eviten su alteración, pérdida, transmisión y acceso no autorizado.
  • Toda transmisión de datos deberá tener el consentimiento del titular de los datos, el que deberá ser otorgando de manera libre, expresa e informada.
  • El tratamiento de datos personales que tengan como fines estadísticos deberán efectuarse mediante disociación de los datos.
  • Cuando se contrate a terceros para la realización de tratamiento de datos personales, deberá sin excusa alguna estipularse en el contrato el uso e implementación de medidas de seguridad y custodia adecuadas para el tipo de trabajo contratado.
  • Se determinará como información reservada a aquella que se encuentra temporalmente sujeta a alguna excepción y por esta razón no se pueda dar a conocer.
  • Los sujetos obligados no podrán difundir, distribuir o comercializar los datos personales contenidos en los sistemas de información desarrollados en el ejercicio de sus funciones, salvo que haya mediado el consentimiento expreso, por escrito o por un medio de autenticación similar, de los individuos a que haga referencia la información.
  • No se requerirá el consentimiento de los individuos para proporcionar los datos personales en los siguientes casos:
  1. a) Los necesarios por razones estadísticas, científicas o de interés general previstas en ley, previo procedimiento por el cual no puedan asociarse los datos personales con el individuo a quien se refieran.
  2. b) A terceros, cuando se contrate la prestación de un servicio que requiera el tratamiento de datos personales. Dichos terceros no podrán utilizar los datos personales para propósitos distintos a aquellos para los cuales se les hubieren transmitido”.

CONCLUSIÓN

Sin duda la genética ha traído consigo importantes cambios en la sociedad, si bien es cierto muchos de estos han sido generados con el fin de lograr una mejora en la calidad de vida de las personas, la forma que se pueden ver afectados los derechos humanos frente a una desmedida utilización de la tecnología genética es muy grande.

REFERENCIAS

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Uso de la bioinformática para la creacion de biobancos

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Por María Paulina Casares Subía

1. Introducción

Como pasa y cambia el tiempo, es increíble mirar atrás y ver aquellas cosas que veíamos de maneras extrañas o que ni siquiera creímos que podían ser verdad ahora son parte de nuestro día a día. Los constantes cambios sociales y la evolución tecnológica cada vez nos sorprenden más y dejan atrás “mitos/leyendas” que nos sorprendían únicamente a través de la literatura. Es así que, aún resulta difícil asimilar que, todas aquellas cosas que nos parecían cuentos extraños y locos como los cuentos de Julio Verne o las novelas de George Wells o las de Isaac Asimov considerados como precursores de la moderna literatura de ciencia ficción, y que sean ahora temas de discusión en los campos políticos, legales y científicos. Verne, podría decirse que se convirtió en un visionario; se atrevió a imaginar y plasmar en obras como, La vuelta al mundo en 80 días, Viaje al Centro de la Tierra, Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino o París en el Siglo XX, cosas futuristas e incluso descabelladas para aquella época, sobrepasaban la imaginación del común de la gente y que hoy en día podríamos considerarlas de cierta forma como predicciones que sin lugar a duda se convirtieron en realidad.

En sus obras este “visionario” se atrevió a hablar de autos, trenes de alta velocidad, del submarino, la calculadora, el fax, describió al láser, a las lluvias artificiales, incluso predijo el ascenso del fascismo y su caudillo, pero quizá la predicción que más nos sorprende y que para la época fue presentada permite apreciar el ingenio de este gran autor, es lo que ahora conocemos como Internet cuando su obra París en el Siglo XX habla de una red telegráfica mundial. Si bien esto puede sorprender a muchos, lo que para aquella época no era más que ciencia ficción, fantasía y quizá sin sentido, ahora son temas de vanguardia y en muchos casos hasta de preocupación. No dudo que debe sonar raro iniciar hablando de “genios” como Julio Verne, pero cerremos los ojos y remontémonos aún más atrás, a hablar de Newton o Einstein que fueron considerados raros y extraños en sus ideas y veremos que en cada época hemos tenido mentes brillantes que en su momento se los consideró “locos”; pues Isaac Asimov en su libro El Código Genético ya habla de los alcances que para el año 2004, podría tener la Biología Molecular y eso no ha cambiado en nuestros días y quizás para muchos la idea de hablar de bioinformática y biobancos genéticos suene raro, loco o hasta descabellado, pero el pasar de los años ha comenzado a despertar aspectos que quizás nuestra mente no estaba lista para afrontar y tal vez uno de ellos sea el tener ahora que preocuparnos por precautelar los datos de nuestros genes. George Wells abordó en sus obras literarias-científicas descripciones crudas que podrían ser consideradas como demoníacas respecto de los triunfos de la tecnología. Sin duda La Isla del Doctor Moreau, obra publicada en el año 1896, y llevada a la pantalla en los años noventas, rebasa los límites éticos de la ciencia y la obligación del científico de actuar de manera ética, más allá del poder que le otorgan sus descubrimientos. En esta obra, Wells narra cómo su personaje ha viviseccionado animales para parecerse a los seres humanos, algo que para la época en la que fue escrita y porque no decirlo en la que fue llevada a la pantalla, sonaba totalmente fuera de lugar, quizás de inmenso horror y —porque no decirlo— hasta satánico; pero en nuestros días temas como este ya no están lejos de la realidad y por el contrario han generado inquietud en los científicos que día a día generan avances inimaginables, muchos de ellos no llegan a ser divulgados por temor a la reacción social, científica, religiosa y hasta moral. La clonación es uno de los adelantos científicos de nuestra era que más ha sorprendido, ha ido adquiriendo nuevos usos a través del tiempo a medida que avanza el conocimiento, la aplicación de la tecnología y la curiosidad de los científicos de ver hasta dónde pueden llegar, incluso desafiando a la misma madre naturaleza. Los científicos e investigadores han logrado y lo digo sin temor a equivocarme maravillarnos con adelantos invaluables. En un inicio se hablaba de la clonación, como un método para designar una población de células u organismos obtenidos por medio de la reproducción vegetativa (asexual113) a partir de una sola célula, de manera que todos los miembros de un clon tienen la misma constitución genética.  Cuando el desarrollo imparable de la ingeniería genética entró en su mayor auge, se pudo llegar a multiplicar un gen o un fragmento del ADN (ácido desoxirribonucleico) en bacterias, y es a partir de este momento que se empieza a hablar de la clonación de genes. La principal característica de la conocida como etapa de la biología moderna es el método de trabajo experimental y la tentativa de relacionar a las estructuras celulares con su función, surgen nuevos campos de la biología como la microbiología, citología, genética y evolución entre otras.

2. Identificación humana

Ahora bien, entrando en la materia que nos interesa, es preciso hacer un recuento breve en la historia, que nos permita trazar un camino de fácil comprensión a cómo llegamos al punto en que hoy nos encontramos frente a la identificación humana y porque de la importancia de generar normas que nos ayuden a proteger nuestra identidad ya no desde el entorno netamente físico sino desde lo genético. Es así que podríamos decir, que la necesidad del hombre de “pertenecer” y ser “reconocido” tiene el principio en la búsqueda de su individualización, de esta forma se comienza a hablar de lo que hoy conocemos como los nombres (unos más raros que otros y algunos hasta irrisorios, pero que, de cierta forma permiten una identificación y diferenciación básica). Esta peculiar idea puede haber tenido su inicio en temas de carácter familiar y de derecho sucesorio, en virtud de que desde la antigüedad uno de los pilares fundamentales para la continuidad de la “vida” está basado en la descendencia. Sin embargo, con la expansión de territorios, el nombre por sí solo dejó de ser suficiente, ya que los mismos comenzaron a perder indivualidad y permitía confundir fácilmente a las personas; de ahí que se inicia la utilización de lo que ahora conocemos como apellidos o patronímicos, que en sus inicios eran acogidos de acuerdo a una ubicación geográfica, sin embargo también se acogieron para otros casos, peculiaridades físicas o que tuvieran relación con la profesión de la persona. Pese al tiempo, los sistemas de identificación han evolucionado, de modo que, los sistemas que utilizamos actualmente se encuentran basados en la teoría de la filiación. Dependiendo el lugar, el apellido se agregará, es decir, en unos casos únicamente se agrega el apellido paterno (como es el caso de Argentina donde la incorporación del apellido materno es optativo); en otro solo el apellido materno (matriarcados como el Brasil) en otros se agregan los apellidos de padre y madre de manera obligatoria (caso España) o nos topamos también, con aquellos sistemas que quitan los apellidos de origen, en el caso de las mujeres, para incorporar tanto el patronímico del marido, como también su nombre (caso de Estados Unidos o los países Árabes).113

Si bien las cosas han avanzado respecto a la posibilidad de identificar a las personas, la mayoría de las veces esta identificación no es 100% acertada, la existencia de homónimos crea un conflicto serio en cuanto a la temática de la identificación; motivo por el que, los científicos e investigadores han descubierto y propuesto nuevas formas de identificación, las más conocidas son la dactiloscópica y lofoscopia113. En particular, la primera que tiene una vinculación muy estrecha especialmente con la identificación criminal. Sin duda, la dactiloscopía basada en los 101 rasgos de huellas de Juan Vucetich113113 para clasificarlas en cuatro grandes grupos, en función a sus rasgos principales: arcos, presillas internas, presillas externas y verticilos; fueron de gran ayuda a fines de 1800 cuando por primera vez en el mundo se generó el Registro Dactiloscópico, que ayudo a identificar por medio de las huellas a una asesina en Buenos Aires en el año 1892. Pero como todo, este sistema no estuvo exento de presentar problemas y bastante serios, pues el sistema es muy útil, siempre y cuando no se tomen en consideración a personas que padezcan enfermedades dermatológicas severas como psoriasis o incluso epidermolisis bullosa113 síndrome de Stevens- Johnson113, necrólisis epidérmica tóxica113, así como el síndrome de Reiter113, o cuando se presentan que han existido casos en que las huellas son ex proffeso alteradas (química o físicamente), o evitadas por medio de guantes. Ante la problemática que el sistema presentaba, se vio la necesidad de generar nuevos sistemas que permitan identificar a las personas de manera más acertada, es así que aparece la Poroscopía, que consiste en estudiar el número, situación, forma y dimensión de los poros existentes entre las crestas y papilas113. Este procedimiento es, entonces, el más adecuado para cuando se presentan casos donde las huellas resultan parciales, escasas o dudosas. Pero como la ciencia no se detiene y para el derecho seguirle los pasos es imposible, con el fin de que la identificación tenga menos opciones de ser transgredida, aparece la Hemogenética Forense, cuando Karl Landsteiner113 describe el denominado sistema ABO de los hematíes y Von Durgen y Hirschfeld descubren su transmisión hereditaria.

Es de esta forma que se da paso al nacimiento de una nueva rama de la Criminalística, siendo en esta su principal objetivo la investigación criminal y la de paternidad. Sin embargo, y con todos los avances que existían, no es sino a mediados del siglo XX, cuando de la mano de Watson y Crick, acreedores del Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1962, que se descubre el ADN y su estructura de doble hélice.

El continuo avance de las técnicas en relación al análisis de esta molécula, hizo que la Hemogenética Forense evolucione hasta el punto de crear una nueva disciplina: La Genética Forense, que tiene por objetivo principal estudiar las regiones particulares del ADN que presentan una notable variabilidad entre individuos, con probabilidad casi nula de igualdad entre dos de ellos113.

Esta constante evolución científica encontró su mayor apoyo en la informática, constituyéndose de este modo a la bioinformática como una disciplina emergente que ha buscado el sustento para organizar, analizar y distribuir información biológica con el objetivo de absolver incógnitas biológicas complejas. Al considerarse como una disciplina emergente se convierte en un área de investigación multidisciplinaria, ya que mezcla a la Biología con la Informática con el impulso de maximizar la investigación orientada a la búsqueda del mejoramiento de la condición y calidad humana a partir de teorías genéticas.

3. Bioinformática

Se podría definir a la Bioinformática como la interfase entre dos ciencias: Biología e Informática y está impulsada por la incógnita del genoma humano. El Centro Nacional para la Información Biotecnológica “National Center for Biotechnology Information” (NCBI por sus siglas en inglés, 2001) define a la Bioinformática estableciendo que: Bioinformática es un campo de la ciencia en el cual confluyen varias disciplinas tales como: biología, computación y tecnología de la información. El fin último de este campo es facilitar el descubrimiento de nuevas ideas biológicas así como crear perspectivas globales a partir de las cuales se puedan discernir principios unificadores en biología. Al comienzo de la “revolución genómica”, el concepto de bioinformática se refería solo a la creación y mantenimiento de base de datos donde se almacena información biológica, tales como secuencias de nucleótidos y aminoácidos. El desarrollo de este tipo de base de datos no solamente significaba el diseño de la misma sino también el desarrollo de interfaces complejas donde los investigadores pudieran acceder los datos existentes y suministrar o revisar datos. Luego toda esa información debía ser combinada para formar una idea lógica de las actividades celulares normales, de tal manera que los investigadores pudieran estudiar cómo estas actividades se veían alteradas en estados de una enfermedad. De allí viene el surgimiento del campo de la bioinformática y ahora el campo más popular es el análisis e interpretación de varios tipos de datos, incluyendo secuencias de nucleótidos y aminoácidos, dominios de proteínas y estructura de proteínas. El proceso de analizar e interpretar los datos es conocido como biocomputación.

Dentro de la bioinformática y la biocomputación existen otras sub-disciplinas importantes:

El desarrollo e implementación de herramientas que permitan el acceso, uso y manejo de varios tipos de información.

El desarrollo de nuevos algoritmos (fórmulas matemáticas) y estadísticos con los cuales se pueda relacionar partes de un conjunto enorme de datos, como por ejemplo métodos para localizar un gen dentro de una secuencia, predecir estructura o función de proteínas y poder agrupar secuencias de proteínas en familias relacionadas.

Es así que en los años setentas la integración de estas ciencias fue tomando fuerza y aparece un conjunto integrado con otras ciencias que darían paso a la llamada Biología Molecular Computacional, misma que consiste en una serie de herramientas, procedimientos y disciplinas para generar nuevo conocimiento a partir de ese volumen encriptado de información.

Ahora, si bien una vez que hemos realizado un brevísimo paso por la “historia” de la evolución de los distintos mecanismos de identificación humana, suena raro que abogados hablemos de moléculas, células y ADN, pero lo que no es difícil de entender es que ahora las ciencias sean transversales, donde se convierte en necesario por no decir indispensable el aprender a abordar temas de manera multidisciplinaria(…) ya que, con toda razón bien dice Von Kirchmann: “La ciencia jurídica llega siempre tarde respecto de los procesos evolutivos sociales, de forma que jamás ha conseguido captar el presente. La ciencia jurídica se asemeja al caminante en el desierto. Delante de él tiene cármenes florecientes, lagos con movido oleaje; pero a pesar de que camina todo el día, todos ellos se hallan tan distantes de él como lo estaban por la mañana.”113

4. ADN

Una vez que los científicos lograron obtener la secuencia del genoma, el interés fue más allá y quisieron saber si sus bases codifican o no para alguna proteína, pues para poder dar inicio a este proceso, es necesario empezar identificando si existe o no una secuencia similar en las bases de datos, esto es lo que se denomina “alinear”. Para llegar a esto se necesita de varios procesos matemáticos basados en algoritmos que no solo hacen una comparación de los datos ingresados con anterioridad sino también con parcialidades de los mismos. Existen dos tipos de pruebas posibles –in vivo113— sobre este Ácido Desoxirribonucleico del que estamos compuestos. Uno, es el denominado ADN Codificante o expresivo; el otro, ADN No Codificante. Por su parte cuando hablamos de las conocidas “pruebas de ADN”, estamos haciendo referencia a una inmensa riqueza de contenido que persigue registros de fines diversos. Sin lugar a dudas varios de ellos alcanzaran un grado excesivamente alto de sensibilidad por lo que socialmente serán altamente cuestionados.

Cuando hablamos del ADN Codificante, se hace referencia a fragmentos o frecuencias en las cuales hay pocas variaciones entre individuos. Estos fragmentos de ADN determinan los genes diferentes que definirán las características de las personas a través de la síntesis de las proteínas. Mientras que el ADN no Codificante, no se relaciona con la síntesis de las proteínas pero posee una gran variabilidad entre un individuo y otro, lo que lo vuelve idóneo en la identificación de personas dada su irrepetibilidad, con la única excepción de los gemelos univitelinos.

Hablando más claro, el ADN Codificante puede mostrar verdaderas propensiones al padecimiento futuro de enfermedades hereditarias (por ejemplo, la manifestación del probable padecimiento de la Diabetes Hereditaria), por su parte el ADN No Codificante es irrepetible y único de cada persona —de allí su utilidad identificatoria— y no evidencia ninguno de estos —ni otros— datos netamente personalísimos. Lo que de este se obtiene es una especie de código de barras de fácil cotejo, que se lo obtiene de una muestra por más mínima que esta sea. Con estos antecedentes, y entendiendo que dados los grandes avances en temas de identificación humana, se piense en la creación de biobancos, así también como en la posible violación de las garantías individuales.

5. Biobancos

Una vez que hemos analizado y comprendido la temática de la identificación, es importante ahora conocer que son los biobancos, base o banco de datos genéticos, para lo cual diremos que son el conjunto de datos pertenecientes a un mismo contexto y almacenados sistemáticamente para su uso posterior. Actualmente podemos hablar de diversos tipos de bases de datos, sin embargo la mayor preocupación en los últimos años, ha sido la falta de normativa especializada que permita una verdadera protección de estos, pues su mal manejo puede causar daños inimaginables dependiendo del tipo de banco o base que se viole. Sin duda que la tecnología, ha puesto su granito de arena en el desarrollo actual de lo que conocemos como bancos de datos, dado que la utilización de bases de datos automatizadas nace de la imperiosa necesidad de guardar y organizar alto volumen de información, con la ventaja de que a posteriori esta pueda ser consultada a través de un rápido y fácil acceso. Se hablo en un inicio de la Tarjeta Perforada, misma que en los años cincuentas fue sustituida por las cintas magnéticas. Para los años sesentas la aparición de discos, se consideró un gran avance, dado que se convirtió en una herramienta que permitía acceder a la información de manera directa y es con esto que se da paso a la creación de bases de datos de red y jerárquicas.

Mientras la informática continuaba dando grandes saltos en la creación de aplicaciones de manejo de información como lo hizo la empresa Oracle, ya para los ochentas las bases de datos relacionales con su sistema de tablas, filas y columnas, pudieron competir con las bases de datos jerárquicas y de red, ya que su nivel de programación era bajo y su uso muy sencillo.

Sin embargo de todos los adelantos, no es sino hasta la década de los noventas que el verdadero “boom” de las bases de datos se da, esto gracias a la aparición de la WWW “Word Wide Web” en virtud de que a través de este medio se facilitaba la consulta de las bases de datos.

6.1 Clasificación de los bancos genéticos

La doctora Albarellos hace plantea una clasificación de los Bancos Genéticos estableciéndola de la siguientes manera: 2.6.1 Bases de datos según su contenido: Conforme a su contenido, las bases pueden almacenar datos alfa-numéricos (padrón electoral), ADN previamente extraído o muestras de material biológico (dado que es un acopio de archivos debería denominarse archivo biológico) Para no errar en el verdadero significado de lo que son los Bancos de Datos, la aclaración que hace a continuación la Dra. Albarellos es sumamente importante, dado que es a partir de ello, que surgen los distintos criterios de clasificación. Es así que manifiesta que: Si de las muestras biológicas y ADN celular extraído podemos lograr algún tipo de código que pueda ser cargado en un sistema computacional o en soportes de papel, asociados a una persona, sí estaremos en presencia de un Banco de Datos, pero respecto de los códigos obtenidos y no del material biológico en sí mismo, pues este constituye un archivo diverso que es el que da argumento a la Base de Datos. Debido a que estas son resultado de la conjunción de las ciencias computacionales con las biológicas –y que su aprovechamiento, entre otros, puede ser jurídico– resulta de vital importancia el empleo correcto del lenguaje técnico. Muy frecuente resulta el hecho de considerar que una Base de Datos Genéticos es un espacio físico en dónde se almacenan las muestras que se obtienen de las personas por diversos mecanismos, cuando ello es absolutamente errado. Una vez que el concepto de lo que se considera una base o banco de datos genético es, conozcamos la clasificación: Bases de datos para identificación genética: Contienen números y letras y van asociados al código de identificación de una persona. Son las conocidas como bases “virtuales” en atención a que su existencia está en archivos informáticos o en soportes de papel. Archivos de ADN: no se tratan de verdaderos Bancos o Bases de Datos, puesto que no acumulan dato alguno y, por ello, no puede accederse a ellos de modo automático o semi automático. En estos archivos, normalmente se mantiene este material congelado.

Archivos de muestras biológicas: Tampoco, constituyen en sí mismos Bases de Datos. Si estableciéramos un orden, deberíamos considerar en esta materia a la que nos hemos avocado, a los archivos de muestras biológicas en una jerarquía inferior respecto a los archivos de ADN.

6.2. Bases de datos según su finalidad

Bases de datos generales: Hacen relación a una globalidad poblacional (genética poblacional).

Bases de datos profesionales: Se tratan del acopio de datos, obtenido de muestras biológicas y de ADN, de profesionales que se desempeñan en labores de alto riesgo.

Bases de datos judiciales: Son utilizadas en el campo de la administración de justicia y, al mismo tiempo también tienen se dividen de acuerdo con la finalidad de uso de sus datos es así que tenemos:

Civiles: El principal y único propósito que tiene este tipo de bases es el de aclarar temas relacionados con paternidad o parentabilidad para el tema sucesorio, es decir, lo que se busca es la identidad y pertenencia biológica de un individuo, a partir de una comparación del ADN. Es más bien un procedimiento probatorio judicial.

Criminales: Por su parte el objetivo de este tipo de base es el almacenamiento de datos obtenidos de muestras biológicas o ADN de individuos que han sido procesadas o condenadas por delito, así como también de muestras halladas en la escena del crimen. Es importante saber que salvo en los casos de bases de datos criminales, las muestras que se obtienen cuentan con el consentimiento libre e informado de las partes.

LA PROTECCIÓN DE DATOS EN LA GARANTÍA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES

Ahora la pregunta más importante es cómo garantizarán los derechos respecto del manejo de los bancos de datos?, pues la información contenida en ellos es altamente sensible y como decíamos párrafos antes el uso incorrecto o la violación a esa información podría causar daños inimaginables.

Es por esto que dentro de los instrumentos de tutela de los derechos fundamentales se encuentra la protección de datos nominativos que aparece mencionado por Sánchez Bravo como “la posibilidad de tratamiento informático por parte de una multitud de operadores, de una multitud de datos personales referidos a una multitud de sujetos”. Sin embargo, ¿qué entendemos por protección de datos?, Pérez Luño señala al respecto que dicho término hace referencia al “conjunto de bienes o intereses que pueden ser afectados por la elaboración de informaciones referentes a personas que pueden ser identificadas o identificables”.

Así concebida, la protección de datos de carácter personal encuentra su razón de ser, ya no en el resguardo del ámbito íntimo de la vida privada, sino en la posibilidad de controlar esa información para asegurar al individuo frente al riesgo que supone el acopio y la transmisión de sus datos de un modo que lo vuelvan un ser transparente.

RELACIÓN DE LOS DATOS PERSONALES CON LA INTIMIDAD Y PRIVACIDAD

¿Qué es la Intimidad? La respuesta es simple pero compleja pues podemos decir que la intimidad se relaciona con la protección del hombre de aquel ámbito que no desea hacer público o “sentimientos, pensamientos o hábitos propios de una persona, familia o colectividad” Por tanto aparece la pregunta: ¿en qué se relaciona la intimidad con la protección de datos?, justamente en el derecho que tiene cada individuo de dar o no a conocer sus datos y como se los debe manejar. ¿Y la Privacidad? La privacidad, sin embargo, es un término más amplio: se refiere a aquella parte del individuo que va más allá de lo íntimo, es decir, información que tomada por si misma puede no ser relevante o de mucha importancia, pero que analizada en un momento o contexto concretos puede llevarnos a la construcción de un perfil muy fiable del individuo. Así, al hablar de intimidad decíamos como ejemplos los sentimientos o creencias, podríamos ilustrar el concepto de privacidad con los libros que se consultan, las películas que se alquilan, las asociaciones a las que se pertenece, etc. Por sí solos, estos datos no tienen excesivo valor; ahora bien, tomados en conjunto, en un ambiente determinado, pueden hablarnos de los gustos del individuo, de sus preocupaciones o necesidades. En cualquier caso, sin llegar a esa zona reservada que define la intimida. Pero podemos decir que los asuntos íntimos son privados, pero que no todos los asuntos privados son íntimos.

V. NORMATIVA ECUATORIANA

En cuanto al tema de privacidad e intimidad, la Constitución de 1998 en el artículo 23 numeral 21 decía: El derecho a guardar reserva sobre sus convicciones políticas y religiosas. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre ellas. En ningún caso se podrá utilizar la información personal de terceros sobre sus creencias religiosas y filiación política, ni sobre datos referentes a salud y vida sexual, salvo para satisfacer necesidades de atención médica. Sin embargo la Constitución actual en estos temas trae cambios, pues su artículo 66 dice: “Se reconoce y garantizará a las personas: (…) numeral 20: el derecho a la intimidad personal y familiar”.

Respecto de la privacidad la Constitución de 1998 en el mismo artículo 23, numeral 13 decía: “La inviolabilidad y el secreto de la correspondencia. esta solo podrá ser retenida, abierta y examinanda en los casos previstos por la ley. Se guardará el secreto de los asuntos ajenos al hecho que motive su examen. El mismo principio se observará con respecto a cualquier otro tipo o forma de comunicación”. Sin embargo, la Constitución actual presenta mejoras, el artículo 66, numeral 21 dice: El derecho a la inviolabilidad y al secreto de la correspondencia física y virtual; esta no podrá ser retenida, abierta ni examinada, excepto en los casos previstos en la ley, previa intervención judicial y con la obligación de guardar secreto de los asuntos ajenos al hecho que motive su examen. Este derecho protege cualquier tipo de comunicación. Así también el actual texto constitucional en el Artículo 66, numeral 19 dice: El derecho a la protección de datos de carácter personal, que incluye el acceso y la decisión sobre información y datos de este carácter, así como su correspondiente protección. La recolección, archivo, procesamiento, distribución o difusión de estos datos o información requerirán la autorización del titular o el mandato de la ley. A modo de conclusión, nada más queda decir, que el continuo avance de la ciencia, frente al lento progreso jurídico es un tema de preocupación, pues como hemos visto, los actuales mecanismos para identificación humana y la creación de biobancos, sin duda son un pago gigantesco pero que se ven sumamente vulnerables frente a la falta de legislación especializada sobre el tema y que los juristas nos vemos obligados a recurrir a normas supletorias de que una u otra manera nos ayudan a intentar salvaguardar la manipulación de información tan delicada como es la de la información genética.

BIBLIOGRAFÍA

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http://sidegebpresidencia.wix.com/sidegeb

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http://www.rareconnect.org/en/community/epidermolysis-bullosa/article/epidermolisis-bullosa-gentica-y-herencia-es

http://www.sjsupport.org/pdf/SJSpanish.pdf.

www.wikipedia.org.

NOTA ACLARATORIA

Dada la complejidad de la temática del presente documento, mucha de la información utilizada ha sido recomendada y enviada directamente por la *Dra. Laura Albarellos mediante correo electrónico, conversaciones de chat que han tenido lugar desde hace mas de 8 años y reuniones personales. El uso de información facilitada por la Dra. Albarellos (incluidas sus ponencias, manuscritos e información de su autoría inédita) cuenta con su autorización para ser utilizada total o parcialmente, aun cuando la cita no sea textual.

Consejo de Fiscalización de las Bases de datos de perfiles de ADN

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Por João Ferreira Pinto

La ley portuguesa sobre la base de datos de perfiles de ADN para la identificación civil y de investigación penal (2008) prevé la creación de una entidad de control de la base de datos.

El pasado día 25 de junio fue publicada la Ley orgánica que regula la organización y funcionamiento del Consejo de Fiscalización de la base de datos de perfiles de ADN (Ley n.º 40/2013).

El Consejo de Fiscalización -compuesto por tres miembros designados por la Asamblea de la República- es una entidad administrativa independiente con poderes de autoridad, con quien todas las entidades públicas y privadas deben colaborar.

Para llevar a cabo el control de la base de datos de perfiles de ADN se destacan las siguientes competencias que son atribuidas al Consejo de Fiscalización:

  • Autorizar el acceso del titular (o de sus herederos) a los datos a él referidos;
  • Emitir dictamen sobre legislación en materia de utilización de datos genéticos para la investigación penal o de identificación civil;
  • Emitir dictamen vinculativo, sobre la comunicación de los datos para fines estadísticos o de investigación científica y sobre interconexiones de datos no previstas en la Ley;
  • Emitir dictamen sobre iniciativas legislativas e instrumentos jurídicos comunitarios o internacionales sobre bases de dados de perfiles de ADN;
  • Realizar visitas de inspección sobre el funcionamiento de la base de datos de perfiles de ADN
  • Ordenar la eliminación de perfiles de ADN, la destrucción de las muestras, y de bases de datos de perfiles de ADN no autorizadas y de las correspondientes muestras;
  • Autorizar la comunicación de datos de perfiles de ADN, en una fase anterior a la fase de investigación, en el ámbito de la Decisión Marco n.º 2006/960/JAI, del Consejo, 18 de diciembre de 2006, sobre el intercambio de datos e informaciones de naturaleza penal entre las autoridades de los Estados miembros de la Unión Europea.

En el ámbito de sus competencias el Consejo de Fiscalización, sus miembros y los técnicos autorizados y acompañados, tienen derecho de acceso a la documentación, a los sistemas informáticos y a los archivos, manuales o informatizados que sirvan de soporte del tratamiento y transmisión de los perfiles de ADN.

El Consejo de Fiscalización debe promover y apoyar, la elaboración de un código de conducta que contribuya a la buena ejecución de la Ley de la base de datos de perfiles de ADN.

Al Consejo de Fiscalización deben ser dirigidas, por escrito, todas las reclamaciones, quejas y solicitudes.

La Ley n.º 40/2013, introduce, además, un nuevo tipo de ilícito penal específico denominado “creación de base de datos de perfiles de ADN no autorizada”, para el que está previsto la pena de prisión de hasta 2 años o multa de hasta 240 días para quien cree una base de dados de perfiles de ADN que no esté incluida en los casos autorizados por Ley.

Constituyen infracciones punibles con multas entre €1.500,00 a €15.000,00:

  • El incumplimiento del derecho de acceso;
  • La violación del deber de colaboración;
  • La no destrucción de las muestras o la no eliminación de los perfiles de ADN en el plazo de los 30 días posteriores a la notificación;
  • La comunicación de perfiles de ADN y de los correspondientes datos personales fuera de los casos previstos en la Ley;
  • La conservación de muestras fuera de los casos autorizados por la Ley.

Con la nueva Ley, el análisis de los perfiles de ADN podrá ser realizado por otros laboratorios a nivel nacional mediante autorización ministerial, además del INMLCF (Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses) y del Laboratorio de Policía Científica de la Policía Judiciaria.

Sin embargo, las referidas alteraciones sólo entran en vigor con el Presupuesto del Estado siguiente a su publicación.