Tu cara te vende

Por Sebastián A. Gamen

La biometría es una tecnología usada a diario. Desde que registras tus huellas digitales en un cajero automático, en la entrada de tu trabajo, hasta las fotos que te sacan cuando ingresas a un edificio sofisticado, y ya no tanto.

Otras veces, la biometría se usa sin que lo sepas. Con solo subir tus fotos a Facebook o a cualquier red social ya dejas plasmados los datos biométricos de tu rostro, por ejemplo.

En Rusia la aplicación FindFace busca personas dentro de la red social VK, muy popular y en crecimiento en ese país (200 millones de usuarios). Este software compara un rostro con una base de datos de mil millones de fotografías y logra identificarla con un 70% de exactitud.

Lo que podría ser una aplicación del montón, no lo es. Ostenta el número de 500 millones de usuarios y un promedio de 3 millones de búsquedas mensuales. Pero eso no es nada, la ciudad de Moscú contrataría sus servicios para revisar las imágenes de sus 150 mil cámaras ubicadas en lugares públicos.

El uso de la biometría es de lo más variado. Desde la búsqueda de criminales o sospechosos, hasta la búsqueda del amor de tu vida. Sacarle una fotografía a una chica en el bar o en el colectivo basta para luego buscarla en internet y obtener más información, mucha más.

Pero sorprendentemente los fundadores de FindFace piensan en una utilidad más corporativa. Un local comercial podría con una simple cámara de vigilancia en la puerta filmar a las personas que se detienen a ver una vidriera para luego, ir a su caza. Una vez identificados se podría enviarles puntualmente publicidad. Lo mismo puede acontecer con las personas que pasan diariamente por la vereda de tu local.

Esta aplicación, creada por Artem Kukharenko (26 años) y Alexander Kabakov (29 años), viene a generar una polémica aún mayor sobre los derechos a nuestros datos e intimidad.

El rostro goza de protección jurídica y es un dato de la persona. Pero, no es menos cierto que la aplicación solo hace una búsqueda comparativa y que los datos se encuentran en otro sistema, el cual podría cumplir con toda nuestra legislación vigente. Por ejemplo, estar debidamente inscripta. En Argentina estos temas no están debidamente contemplados.

En la reciente legislación Europea la biometría facial ha merecido una especial protección por ser sensibles en relación con los derechos y las libertades fundamentales, ya que el contexto de su tratamiento podría entrañar importantes riesgos para los derechos y las libertades fundamentales. Así el Artículo 9 prohíbe expresamente “el tratamiento de datos biométricos dirigidos a identificar de manera unívoca a una persona física”.

Es decir, la tecnología existe y siempre habrá personas que puedan usarla. El fundador de FinFace ha dicho que las personas deben aceptar que viven rodeadas de tecnología, que se dispone en tiempo real de sus movimientos e intereses, y que eso es algo que no se puede detener de ninguna manera.

Estas tecnologías pueden usarse para muchas cosas. El bien y el mal están a la vuelta de la esquina. Los legisladores deben pensar que la pereza en regular estas cuestiones pueden causar mucho daño a la sociedad.

La era de la Biometría

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Por Matías Jackson

A finales del año pasado Antel publicitó un video explicativo de lo que es la biometría, saliendo al aire en canales de televisión abierta.Aquí esta el video que resulta muy claro para los que no tienen ni idea de qué quiere decir biometría o mediciones biométricas.

La biometría es la ciencia encargada de la identificación de seres por medio de sus caracteres biológicos. Como sabemos, todos nosotros contamos con características biológicas que nos convierten en únicos, ya sea por nuestras huellas, voz, retinas de nuestros ojos, en fin, el ADN.

Hoy en día, cualquiera de estos factores puede ser analizado por computadoras de manera que permitan hacer coincidir o matchear, a una persona con los datos almacenados previamente.

De esta manera se permite la identificación concreta de una persona ante un evento determinado. El ejemplo que comúnmente podemos observar es la marca de entrada/salida de un trabajo por medio de la huella digital del empleado. Algunos lugares prefieren la utilización de cámaras con identificación facial para asegurar la entrada de sus empleados.

Este es tan sólo un ejemplo pero las técnicas biométricas se encuentran presentes en nuestra vida cotidiana sin que muchas veces nos demos cuenta de ellas. Muchos no saben que ésta es la técnica utilizada por Facebook cada vez que nos “sugiere” etiquetar a alguien en una foto.

En cuanto a la normativa nacional debemos destacar dos leyes fundamentales:

  • Ley 18.331 de Protección de Datos Personales. Que regula todo lo relativo a las bases de datos personales, por ejemplo la base con todas las huellas de los trabajadores que es necesaria para buscar la coincidencia al momento en que se coloca un dedo. Recordemos que estas bases deben inscribirse en la URCDP.
  • Ley 18.600 de Documento Electrónico y Firma Electrónica, que regula el valor jurídico de las firmas electrónicas. Por esta ley queda reconocida la validez jurídica de las firmas electrónicas.

¿Qué son las firmas electrónicas? Son un conjunto de datos que se anexan a un documento electrónico como forma de identificar a una persona (firmante) junto a determinado documento. Las técnicas biométricas permiten la firma de documentos electrónicos por medio de certifica dos digitales que hacen mucho más seguras las acreditaciones de la persona en el mundo virtual.

Creo que la masificación de los celulares y dispositivos electrónicos con lectores biométricos (como los lectores de huella en eliPhone 6) acarrearán un cambio en la forma de relacionarnos con la tecnología y las garantías que estos instrumentos nos permiten. Un avance de esta realidad es el inminente uso de los pagos electrónicos por el sistema ApplePay que ya está por comenzar a utilizarse en las principales tiendas de Estados Unidos.

Como siempre que hablamos de Datos Personales, es importante que más allá de las facilidades que nos otorgan estas tecnologías, sepamos hacer un uso adecuado a los principios de finalidad y respeto por los derechos de los titulares de los datos.