Los adolescentes reconocen limitadamente la presencia de riesgos a su privacidad en Internet. Estudio exploratorio de la Defensoría

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Por Agustina Callegari

Con motivo del Día de Internet, que se celebra este 17 de Mayo, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentó los resultados del estudio exploratorio sobre privacidad y protección de datos personales en Internet.

El informe, realizado en el marco del Programa Conectate Seguro, analiza los datos obtenidos en la encuesta elaborada por la Subsecretaría de la Juventud, la Dirección de Protección de Datos Personales, y la Unidad de Estadísticas del organismo.

Según el estudio exploratorio, los adolescentes entrevistados reconocen limitadamente que existen diversos riesgos que pueden afectar su privacidad en Internet. Entre ellos, el robo de datos es el más identificado (41%). También se reconoce al espionaje (21%) y, en igual porcentaje, al cyberbullying -acoso escolar potenciado a través de medios electrónicos- como situaciones riesgosas para la privacidad. Muy pocos de los entrevistados (6,3%),  reconocen las prácticas de sexting -envío de fotos provocadoras por servicios de mensajería- y el grooming – contacto por Internet que puede derivar en un posible acoso sexual- como posibles riesgos. En esta misma línea, el 10% de los entrevistados manifiesta  no conocer ningún riesgo.

Estos resultados evidencian un grado de conocimiento limitado sobre posibles vulneraciones a la privacidad en Internet. Se detecta  además, que los riesgos identificados por los jóvenes se perciben

en su mayoría como factores externos al uso que cada uno le da a la tecnología, y no se perciben como derivados de sus propias prácticas.

Este aspecto queda claro cuando se observa lo que los jóvenes reconocen como dato personal. Si bien el 70% de los encuestados identifica como dato personal el nombre, apellido, dirección y el  DNI, sólo el 7% de los entrevistados catalogó a la imagen dentro de esta categoría (2,4%  mujeres y 4,8% hombres). Por su parte, sólo el 3,6%  identificó a la voz como dato personal.

Dado que los datos personales son toda información que hace identificable a una persona, no concebir dentro de este concepto a la imagen o la voz puede traer problemas a la hora de proteger la privacidad en la Red.

Con respecto a las medidas recientes que los entrevistados tomaron para proteger su privacidad online, predomina la utilización de contraseñas identificadas como seguras (64%). Otra de las acciones más utilizadas es la actualización del antivirus para prevenir amenazas informáticas (30%) y la configuración de la privacidad en redes sociales (28%) de los entrevistados, (de los cuales el 18% corresponde a mujeres, y el 10% a hombres). Un porcentaje menor (5,4%) señaló haber modificado las preferencias del navegador.

Un dato relevante que arroja la encuesta es que los organismos donde denunciar posibles vulneraciones al derecho a la protección de datos personales son desconocidos por el 77% del total de los entrevistados. Esto revela la necesidad de profundizar la comunicación sobre la temática.

La encuesta se llevó a cabo en distintas escuelas de la Ciudad de Buenos Aires. Se tomó como universo de estudio a jóvenes de ambos sexos, comprendidos en las franjas etarias de 13 a 18 y de 19 a 25 años; residentes en diferentes barrios de la ciudad de Buenos Aires. Del conjunto de jóvenes que transitan por la Ciudad, se seleccionaron 333 (con un método no probabilístico).

El estudio también abordó otros aspectos de suma importancia en la materia. Así, es posible destacar que el 83% de los adolescentes encuestados le asignan importancia al consentimiento o autorización cuando se recaban datos personales.

El interés por su reputación online, también arroja datos llamativos. Mientras el 50,2% de los entrevistados manifiesta no interesarse por su identidad digital, el 43% de los jóvenes sí muestra interés por ella. Estas cifras, evidencian la importancia de seguir trabajando en este concepto cada vez más trascendente en el desarrollo de los nativos digitales.

Entre otros aspectos,  en un contexto en el que Internet de las Cosas -conexión a la Red de objetos de uso cotidiano- está en constante avance y se presenta como un nuevo desafío para la privacidad, también se tomaron en consideración las formas en que actualmente los jóvenes se conectan a Internet y las herramientas y aplicaciones que utilizan al hacerlo.

Los resultados del informe exploratorio serán utilizados para impulsar el desarrollo de contenidos específicos y de interés de los jóvenes en el marco de la campaña Conectate Seguro.

Documentos del Estudio:

Nativos digitales

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Por Ines Tornabene

Tal vez hayan escuchado o leído ya el término “nativo digital”. Este término se ha puesto en boga para distinguir la diferencia existente entre aquellas personas que nacieron en un ámbito donde el uso de internet y otras TICs era algo habitual, y quienes incorporaron su uso con posterioridad. Vamos a señalar algunas cuestiones que distinguen a un nativo digital.

Los nativos digitales no “usan” la tecnología, sino que la tecnología integra su vida de forma natural. No se cuestionan cómo funciona una computadora personal, sino que usan sus herramientas. No preguntan cómo funciona ni qué es Internet, usan sus recursos, los cuales forma parte de su vida.

Los nativos digitales no tienen una identidad “real” y una identidad “digital”, ya que no viven la diferencia entre lo “real” y lo “digital”. Lo digital forma parte de su identidad global, que incluye a la actividad que llevan a cabo en los medios digitales.

Lejos de lo que se supone, los nativos digitales leen mucho. Acceden a mucho tipo de información distinta, seleccionan, articulan y consumen información. Este punto es importante, ya que es una de las funciones inherentes a los educadores y a los padres el ayudarlos a distinguir la información falsa de la verdadera, los riesgos, los engaños y la forma de calificar las fuentes de la información y de verificar su verosimilitud.

Las fronteras formales dejan de ser un inconveniente para un nativo digital. En el mundo del juego ya no es tan importante la nacionalidad del que juega, sino la posibilidad de jugar. Hay más acceso a contacto con pares de otras culturas y de intercambiar conocimiento.

Para un nativo digital la red es un elemento socializador. Ya convivimos con generaciones que han aprendido a leer y a escribir con un ordenador, eso los lleva a crecer interactuando permanentemente con las tecnologías de la información y la comunicación, explorando y transgrediendo a través de las mismas.

La calidad de “nativo” digital no se mide sólo por la pertenencia a una determinada edad o generación, sino que se distingue por una cuestión cultural que tiene que ver con la interacción natural con las tic. Se podría decir que nacieron digitales y viven digitalmente.

Resulta necesario entonces abrir el debate sobre qué es la intimidad y la privacidad para un nativo digital, para alguien que no lo es pero que vive digitalmente, y para quienes no son nativos digitales pese a haber nacido en los últimos años por no haber crecido en un medio social que permitiera el acceso a las TICs. La tecnología evoluciona tan rápido que a veces no tenemos tiempo de repensar algunos conceptos. Tenemos que poder hacernos un tiempo y un espacio para poder repensar algunas de estas cuestiones. Padres, docentes y directivos de establecimientos educativos somos los implicados directos. Gobiernos y ONGs no pueden quedar afuera. Y, por supuesto, es imprescindible escucharlos a ellos, los chicos y los adolescentes de hoy, para que saber también qué piensan de todo.