¿Es posible regular el ciberespacio? Segunda Entrega

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Por Juan Ignacio Zamora Montes de Oca

En la primera entrega se nombraron algunas razones por las cuales considero que las regulaciones que se han creado para controlar el comportamiento de los usuarios en Internet han fallado en lograr su objetivo final. Así entonces, el hecho de crear normas positivizadas en el ordenamiento jurídico del Estado no es del todo suficiente para crear cambios en el comportamiento de los usuarios del ciberespacio.

Al mismo tiempo, ya se había expuesto el razonamiento que los humanos nos regimos de acuerdo a las normas sociales, esperando al mismo tiempo, que el contenido de las leyes vigentes sea compatible con las reglas sociales. Garthoff[1] señala que los individuos están obligados a hacer no lo que la ley dice que deben hacer, sino lo que las reglas sociales vigentes dictan que deben de hacer, y que la ley es estrictamente necesaria pues es el único mecanismo por el cual la regulación puede ser creada, mantenida y mejorada; asimismo la fuerza coercitiva de esas leyes es necesaria debido a la inevitable realidad de las fallas existentes en la condición del ser humano a la hora de cumplir a cabalidad con reglas emitidas por ellos mismos.

El problema aquí podría ser que una gran parte de las leyes existentes que pretenden regular el ciberespacio no son aceptadas por los usuarios como reglas que impongan una obligación social que deba ser atendida. Es claro que no existe una obligación –social o legal- de obedecer una ley que no aplica a las acciones que uno realiza; pero desafortunadamente en el ciberespacio es muy difícil saber cual ley aplica. Ahora bien, los usuarios de internet tendrán la percepción de que la ley le aplica si ellos mismos aceptan que el creador de la ley tiene legítima autoridad para convertir en ley la norma social; pero si por el contrario los usuarios no conocen la ley o consideran que la ley no les aplica, no sentirán la obligación de cumplirla. Entonces, quien pretenda crear una ley para regular el ciberespacio y cuya intención sea que la misma sea cumplida, debe convencer de alguna forma a los usuarios de Internet de que su autoridad es legítima, y que la ley debe ser cumplida por ellos, tal y como lo señala Joseph Raz en The Authority of Law.

Es así como para que el ciberespacio se convierta en un espacio legal, se requiere no solamente que quien crea las leyes tenga autoridad para dicho efecto, también es importante el contenido de la ley; de esa forma se podría lograr el respeto de los usuarios de internet y al mismo tiempo influenciar su conducta en dicho medio.

Uno de los aspectos más relevantes en los últimos años ha sido la batalla por la música en internet y la demanda por “bajar” o copiar dicha música sin realizar pago alguno. Pareciera que hemos llegado al punto  de discusión en que a veces deberíamos pagar por dicha música, pero a veces no, y así lograr un consenso entre las partes-bastante difícil por cierto-. Considero que -en congruencia con las ideas expuestas- eventualmente las leyes en este aspecto van a tener que alinearse con la norma social y no viceversa. Como este ejemplo anterior existen algunos otros, en donde es sencillo observar como genera conflicto el tratar de crear leyes que aplican en el mundo físico para regular el mundo cibernético.

Ahora bien para que una ley en el ciberespacio tenga sentido y sea respetada por los usuarios, no sólo será necesario que quien crea la ley tenga autoridad y que su contenido sea razonable, al mismo tiempo dicha ley debe también superar varias pruebas:

  • La ley debe ser posible de entender por el usuario, y una vez que la entienda debe de parecerle posible de cumplir.
  • La ley debe de regular aspectos importantes y sensibles, y al mismo tiempo tener intención de éxito a la hora de normar la conducta.
  • El contenido de la ley debe de estar estrechamente relacionado a la forma de actuar de los usuarios en internet. Como se dijo anteriormente no podemos esperar que una ley que se crea con parámetros del mundo físico tenga éxito en el mundo ciberespacial, ni tampoco podemos esperar que leyes que no estén al día con la tecnología tengan utilidad.
  • Y tal vez la mas importante –en relación al punto anterior- es el hecho de que las leyes deben de crearse con una mentalidad futurista, con detalle y con precisión, con el fin de poder soportar el acelerado avance de la tecnología –la utilidad de una ley se mide en decenios o más, mientras que los cambios en el ciberespacio se dan cada mes por lo menos-.

Para concluir con esta entrega, quisiera plantear la siguiente pregunta ¿Es el ciberespacio es especial a la hora de crear leyes en comparación con el mundo físico? Para el creador de la ley es sencillo saber que las regulaciones vigentes en su país tienen un rango geográfico establecido, e incluso que tienen facilidad de hacer cumplir las leyes por medio de cuerpos policiales en una zona delimitada, pero en el ciberespacio no es así. Por lo tanto es necesario tener un acercamiento diferente a la hora de crear la leyes que regulan este medio; debe de promoverse el respeto de los usuarios a dichas leyes,  y dicho respeto se compone de: a) el convencimiento de los usuarios de que quien crea las leyes tiene poder suficiente para crearlas y aplicarlas, y b) al mismo tiempo hacerle ver que la creación de estas leyes lo que buscan es crear un espacio socialmente activo y útil para los efectos que cada uno considere necesarios.

Fuente de la imagen: Puerta Abiertas.

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