educacion

Por Óscar Costa Roman

No hubiera sido lógico que en el siglo XVII los estudiantes siguieran escribiendo en piezas de arcilla fresca con un punzón. De la misma forma, no sería lógico que en la actualidad se trate de evitar el uso de las redes sociales como herramienta pedagógica.

Existe un amplio debate acerca del uso de la web 2.0 en las aulas y el problema de privacidad que puede conllevar. A lo largo de la historia, han sido un sinfín los inventos que han llevado al ser humano a debates  sobre la naturaleza de las innovaciones que se iban produciendo. Buen ejemplo es la dinamita: cuando Alfred Nobel la inventó lo hizo con la finalidad de facilitar el trabajo en las minas, por el contrario la industria armamentística vio un “filón” en este nuevo material. ¿Es por tanto la dinamita un mal invento? Los filósofos nos recuerdan que solo los seres con un intelecto más desarrollado, tienen la capacidad para decidir si hacemos actos buenos o malos. Con este ejemplo he tratado de evidenciar que las redes sociales al igual que la dinamita carecen de moralidad, somos los usuarios los que hacemos que sean buenos o malos inventos.

Aclarado este primer punto vayamos entrando en materia. La pedagogía se debe adaptar a la sociedad y utilizar todos los recursos que esta le otorga para mejorar el proceso educativo. Hace no muchas décadas, solo algunos centros educativos, mantenían correspondencia por carta con alumnos de otros países con el fin de que los alumnos potenciaran el aprendizaje de una segunda lengua. Hoy en día no necesitamos ir hasta un buzón de correos, depositar una carta y esperar varios días hasta que recibamos respuesta: podemos mantener una videoconferencia, de forma gratuita con cualquier persona del mundo que tenga conexión a Internet y un equipo informático. Esto supone un abanico de posibilidades impresionantes, ya que podemos trabajar de forma colaborativa y en tiempo real con tantas personas como queramos, dotando de esta forma de una cantidad inmensa de recursos y experiencias a aquellos que se están formando, independientemente de su edad.

Bien es cierto que aquí aparece la problemática de la privacidad pero, si nadie empapelaría su barrio con sus datos bancarios, fotos desnudo o desnuda o el día que va a irse de vacaciones, ¿por qué en las redes sociales es un hecho que se produce con frecuencia? Son numerosas las redes sociales que están trabajando en herramientas para adaptar sus entornos a la educación, ya que como es lógico, nadie pretende compartir toda la información con todo el mundo. En mis años de experiencia como docente, al igual que a mis colegas de profesión, nunca se me ha ocurrido darles más información a mis alumnos de la necesaria ni les he repartido fotos en las que aparezca en actitudes poco apropiadas. De la misma forma debemos tratar de que a nuestros alumnos, solo les llegue a través de las redes sociales la información que deseamos y que ellos hagan lo propio. En esta línea, pasaré a hablar brevemente de dos redes que facilitan en gran medida esta labor: Edmodo y Google+

Edmodo

Edmodo es una red social cerrada, orientada de forma exclusiva al ámbito educativo. Sus dos características principales son su interface, el cual es realmente sencillo lo cual hace que su manejo sea muy sencillo frente a otras herramientas como Moodle y por otro lado encontramos la combinación de su fácil acceso combinado con un alto grado de privacidad: para acceder con un perfil de estudiante, no es necesario registrar ningún correo electrónico, lo cual facilita el acceso a los estudiantes menores de 14 años, además cuenta con la posibilidad de generar una clave para que los padres puedan leer las publicaciones que sus hijos realizan y de esta forma las supervisen. Pero no todo son virtudes en esta red. Una de las principales desventajas es que es un entorno bastante limitado que no nos permite hacer grandes modificaciones. También hay que destacar, que para acceder hay que utilizar un usuario propio de dicha plataforma, ya que no permite el acceso de ninguna otra forma.

Google+

Es la gran apuesta de Google por crear su propia red social abiera. Destaca por su altísimo control de la privacidad, ya que los contenidos se comparten en círculos, comunidades (nombres que reciben los grupos en esta red social), o de forma exclusiva con  las personas que se quiera. Además, cabe destacar que integra todas las herramientas de Google (Youtube, Google Drive, Maps,…), lo cual convierte a esta red en una potente herramienta. De la misma forma, cuenta con los Hangouts: aplicación para mantener videoconferencias con hasta diez personas, que nos permite retransmitir la videoconferencia para todo el mundo y guardarla posteriormente en nuestro canal de Youtube, para compartirla con las personas que deseemos. Es por tanto que aunque no se trata de una red creada de forma exclusiva para la educación, es altamente aconsejable para este ámbito ya que, como ya he explicado, la información se puede compartir solo con las personas deseadas. La mayor desventaja que tiene es su interface, el cual es muy sencillo, pero al mismo tiempo es poco llamativo.

En este artículo se ha hablado de dos redes totalmente diferentes, pero existen un gran de experiencias con otras redes como Twitter, Facebook, Tutenti,… En cualquier caso, lo principal no es la herramienta que se usa, si no el uso que se hace de la misma y es en este sentido donde debemos de hacer una fuerte apuesta por la educación en las redes sociales, para evitar males como los que ya todos conocemos.

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Ideas